lunes, 7 de marzo de 2016

QUIERO TENER TU PRESENCIA



Llevo tiempo enfadada conmigo misma porque no hago lo suficiente para ser el cambio que quiero ver a mi alrededor. Por eso, voy a empezar esta entrada hablando de un sauce llorón que ya no puede llorar.

Este Salix babylonica L. vive –espero- en mi barrio y hace un año aproximadamente sufrió una “poda” tan salvaje (desmochado) que ahora sólo es un tronco plantado incapaz de brotar. 

  
Otros compañeros de jardín que no de especie han corrido igual suerte. Y esto no sólo sucede en mi ayuntamiento, porque al otro lado de la ría que nos acoge, pasa lo mismo con otros árboles. Cada vez que paseo y los observo, siento mucha pena y rabia y pienso hasta cuándo vamos a maltratar así a estos seres vivos tan impresionantes y generosos con la especie humana y con el planeta.

Desde pequeña siempre he sentido una especial afinidad y amor hacia los árboles, por eso cuando uno de mis mejores profesores de máster y miembro de la AEP, el Doctor Ingeniero Agrónomo Pedro Calaza nos explicó aquello de “los árboles tienen dignidad” entendí perfectamente lo que nos quería transmitir.

Pensar y sentir están muy bien ya que son condiciones necesarias, pero desgraciadamente, no son suficientes para que las cosas cambien. Y ahí está el problema cuando una no es ni valiente ni reivindicativa.

Llevaba tiempo, como digo, mascullando sobre ello cuando leí una noticia en distintos medios digitales, entre ellos la página de la BBC,

  
que me hizo sentir vergüenza de mí misma por no ser capaz de luchar por mis convicciones, cuando hay grandes personas por el mundo adelante que son quienes de arriesgar sus vidas defendiendo sus causas. Causas que muchas veces son o deberían ser las de todos o al menos eso creo yo.

La noticia en cuestión trata del asesinato de una mujer llamada Berta Cáceres la madrugada del 3 de marzo de 2016, en su casa en La Esperanza, una población al oeste de Honduras.

Berta Cáceres era, además de madre de cuatro hijos, una reconocida defensora de los derechos humanos y líder de la comunidad indígena Lenca, la mayor etnia indígena de Honduras, a la que pertenecía. En 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y se entregó a la causa de luchar contra la privatización de los ríos y los proyectos de presas hidroeléctricas con financiación internacional.


"Actualmente somos más de 400 mil lencas. Somos un pueblo milenario en Honduras y el oriente de El Salvador. Nos consideramos custodios de la naturaleza, de la tierra, y sobre todo de los ríos", dijo Berta a la BBC en una entrevista un año antes de su muerte. Para la tradición lenca, los espíritus femeninos residen en los ríos y las mujeres son sus principales guardianas.

Una de las mayores cruzadas por esos ríos fue la lucha contra la presa hidroeléctrica de Agua Zarca en el Río Gualcarque en Santa Bárbara.

Berta Cáceres organizó al pueblo Lenca en su resistencia contra la represa de Agua Zarca. La construcción estaba prevista en el noroeste del país en el Río Gualcarque, sagrado para las comunidades indígenas y vital para su supervivencia.


 La campaña emprendida por Cáceres logró que el constructor más grande de represas a nivel mundial, la compañía de propiedad estatal china Sinohydro, retirara su participación en el proyecto hidroeléctrico. La Corporación Financiera Internacional, institución del Banco Mundial que invierte en el sector privado, también abandonó la iniciativa.

En abril de 2015, Berta Cáceres fue galardonada por la defensa de los recursos naturales de su país con el Premio Medioambiental Goldman, el máximo reconocimiento mundial para activistas de medio ambiente.

Pero las amenazas de muerte contra Berta no cesaron en el país centroamericano, el más peligroso en todo el mundo para los defensores ambientales, según un informe divulgado por Global Witness, una ONG con sede en Londres. Y es que, antes que Berta, otros much@s han sido acallados para siempre en los últimos años.

Esta ONG cuestiona que mientras los gobiernos se reúnen constantemente a discutir en foros globales el cambio climático, quienes están a la vanguardia de la defensa de ríos y bosques mueren impunemente sin siquiera generar cobertura en la prensa internacional.

Desde aquí me gustaría rendir homenaje en el Día Internacional de la Mujer, que se conmemora mañana día 8 de marzo, a Berta Cáceres Flores y a tod@s los que como ella han tenido el valor de hacer el camino con decisión y coraje sin pensar que el viaje llegue a su destino…



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